Queridos amigos, qué sería del cine sin sonido? Lo sabemos porque los inicios fueron así. Pero en realidad yo quiero hacer otra pregunta. Qué sería del cine sin música? En efecto, en los inicios había pianistas acompañando la película porque no tenía sonido. Ahí estaba el mérito en poner la música adecuada a cada situación. Esta técnica se utiliza en composición, con el texto te imaginas una historia, también llamada película, y a partir de ahí es más fácil poner la música.
Todo esto para llegar a que para mí un apartado fundamental del cine es la música. Y todavía no hemos entrado en las películas de terror, donde el verdadero terror lo pone la música. Esta es la razón básica por la que cuando ves una película de terror en casa, le quitas el volumen.
Muy bien, este blog está dedicado a esas películas que me gustan especialmente y de las que destacaré algunas notas relacionadas con la música. Y si todo va bien, incluso escribiré sobre películas simplemente porque el guión o la fotografía me han llenado especialmente. Y en este apartado irán "Los puentes de Madison" y "Bailamos". Vaya dos. De momento tendremos que esperar, pero está prometido.
Hoy no voy a poner ninguna, pero están preparándose "La naranja mecánica" y "Los chicos del coro".
Y todo comenzó con un comentario en un foro sobre L.V. Beethoven y la visión de Eugenio Trías en "El canto de la sirena". De aquélla aventura, al menos quedó un foro lleno de comentarios. Y quién sabe si en verano tengamos más músicas que contar.
El nombre del blog es bastante raro, no porque yo lo haya elegido así de primeras, sino porque llevo más de media hora tratando de encontrar algo que no hayan encontrado trescientos bloggeros antes que yo. Es difícil ser original, pero tampoco lo pretendo, ea. Pero al menos que no esté más sobao que el botijo de un mesonero.
Hasta prontito.
César
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